Un restaurante argentino fue condenado a indemnizar a una familia después de impedir el ingreso de un menor con síndrome de Asperger que estaba acompañado por su perro de asistencia. El hecho ocurrió durante unas vacaciones en Mar del Plata, cuando la familia intentó almorzar en el local.

Los padres presentaron la documentación del animal, llamado Zeus, pero aun así se les negó el acceso al sector de mesas. La Justicia consideró que la negativa vulneró derechos del menor, afectó su trato digno como consumidor y constituyó un acto discriminatorio por su condición de discapacidad.

La sentencia ordenó una indemnización total de 16 millones de pesos argentinos, más de 10 mil dólares, incluyendo daño moral y daño punitivo. Para la familia, el perro no era una mascota de paseo, sino un apoyo necesario para la vida diaria del niño.
