Tenía 18 años cuando lo mandaron al corredor de la muerte. 😶 Rickey Jackson fue arrestado en 1975 en Cleveland, Ohio, acusado de matar a un vendedor durante un robo. El único testigo: un niño de 12 años que dijo haberlo visto disparar.

El problema — ese niño estaba en un autobús escolar a varias cuadras cuando ocurrió el crimen. Ninguna prueba física lo vinculaba al caso. Aun así, fue condenado. Pasó 39 años entre rejas. Cuando finalmente lo liberaron en 2014, era el caso de encarcelamiento injusto más largo de la historia de EE.UU.

Unos dicen que el sistema simplemente falló. Otros señalan algo más oscuro: que fue fácil condenar a un joven negro sin evidencia. ¿Qué pena merece un sistema que le roba 39 años de vida a alguien inocente? 🤔

