Rihanna volvió a casa. 🏠
No a cualquier casa: a la de Westbury New Road, en St. Michael, Barbados, donde creció antes de convertirse en Rihanna. Esta vez no llegó sola. La acompañaron sus tres hijos, RZA, Riot Rose y Rocki Irish, para que vieran con sus propios ojos el lugar donde empezó todo. Esa calle ya no se llama como antes: desde 2017 lleva su nombre, Rihanna Drive, un pequeño homenaje de su isla a la niña que se fue y volvió convertida en leyenda.

La cantante compartió el momento en redes y lo acompañó con una frase que resume el vértigo de mirar atrás: “Un minuto me siento como esa niña de Westbury… y al minuto siguiente estoy trayendo a mis propios hijos”. 💭
A veces el éxito no se mide en premios ni en récords, sino en poder mostrarle a tus hijos la puerta exacta por donde saliste a construir todo lo que hoy tienen. 🥰
