Robaron a una burrita de dos semanas de un santuario, la maltrataron y la asesinaron: todavía no tenía dientes para defenderse

Por Carlos Valencia
15 September, 2026

Pleuntje tenía dos semanas de vida y un pelaje rojizo que la hacía única entre los burros del santuario.

Desapareció un lunes 7 de septiembre de 2026 por la noche en Baarle-Nassau, Países Bajos, saltada la valla de Stichting Het Ezelpaleis. Seis personas la buscaron hasta la madrugada sin hallar rastro. Al día siguiente, cuando ya habían recorrido ese mismo potrero decenas de veces, su dueña Marlhene Mouws encontró el cuerpo tendido junto a la cerca: un disparo le atravesó el pecho, tenía el cuello y las patas heridas.

Sin microchip ni pasaporte, Pleuntje no servía para el mercado negro, donde un burro miniatura documentado puede valer hasta 17.000 dólares. Mouws cree que por eso la devolvieron muerta, después de intentar venderla. “¿Quién le haría esto a un bebé que todavía no tiene dientes?”, preguntó. Las cámaras del santuario no alcanzaban a cubrir la pradera donde todo ocurrió.

Puede interesarte