

Robert Downey Jr. temió que Tropic Thunder (2008) pudiera arruinar la carrera que acababa de recuperar con Iron Man. Interpretar a Kirk Lazarus significaba encarnar a un actor blanco que oscurecía su piel para interpretar a un soldado negro, un papel que podía convertirse fácilmente en un desastre.
Pero el guion lo convenció. También quería trabajar con Ben Stiller y Jack Black, y quedó especialmente fascinado con Stiller, a quien comparó con un Charlie Chaplin moderno por su capacidad para escribir, dirigir y protagonizar.
Años después contó que el 90% de sus amigos negros le dijo: «Amigo, eso fue genial». O sea, solo fue una pérdida del 10%, porque la apuesta que más le preocupaba terminó siendo, además, una de las actuaciones más celebradas de su carrera: le valió una nominación al Óscar.🎬

