Wayne Rooney no quiere una medalla que no ganó en la cancha.
En su podcast Stick to United, el máximo goleador histórico del Manchester United aseguró que no se sentiría cómodo aceptando otro título de Premier League si el City fuera despojado de los suyos.

“Yo los pondría en la categoría más baja a la que puedan bajar y luego les impondría restricciones en cuanto a cuánto dinero pueden gastar durante las próximas tres o cuatro temporadas”.
Su argumento es directo: en 2011-12 el United llegó a tener una ventaja de seis o siete puntos con cuatro o cinco jornadas por jugar, y la desperdició.

El título lo decidió el gol de Agüero en el último minuto de la última fecha, con el City de Mancini superando al United por diferencia de goles.
Rooney también habló desde el vestuario rival: dijo que se pone en el lugar de los jugadores del City, que lo dieron todo en el campo y creían haber ganado la liga.
Si ellos no sabían nada de lo que pasaba en la directiva, se sentiría devastado si le quitaran las medallas. Para él, además, han pasado demasiados años para reasignar títulos.
