Cuesta creer que esta historia sea real, pero pasó. En 2001, Rowan Atkinson, el actor detrás de Mr. Bean, viajaba con su esposa y sus hijos sobre Kenia cuando el piloto de la avioneta perdió el conocimiento en pleno vuelo.
Sin tener experiencia como piloto, Atkinson tomó los controles para mantener el avión estable mientras él y su esposa intentaban reanimar al hombre. Después de varios minutos de tensión, el piloto recuperó el conocimiento y logró aterrizar la aeronave sano y salvo. Una escena que perfectamente podría haber salido de una película… pero esta vez no tenía nada de comedia.
