10 millones. Esa es la cantidad de mujeres que superan en número a los hombres en Rusia, la brecha de género más grande entre las grandes potencias del mundo.

La explicación no es simple casualidad. Los hombres rusos viven bastante menos que las mujeres, y ahí pesan el alcohol, el tabaco, los accidentes y las enfermedades cardíacas. Súmale la sombra que dejó la Segunda Guerra Mundial, cuando el país perdió millones de hombres jóvenes, un golpe que todavía se nota en el árbol genealógico de varias generaciones.

Mira a los adultos mayores rusos y vas a entender la magnitud: por cada hombre de edad avanzada, hay casi dos mujeres. La historia, la salud y los hábitos de toda una nación quedaron escritos en sus propios números.

