
Kiely Rodni tenía 16 años cuando desapareció el 6 de agosto de 2022 tras una fiesta en el Prosser Family Campground, en California. Dos semanas después, los buzos encontraron su cuerpo dentro de su SUV hundido a 55 pies de la orilla. El forense determinó ahogamiento accidental. Sin señales de juego sucio. Caso cerrado para la investigación. No para Ryan Upchurch. El creador de contenido, con más de tres millones de suscriptores en YouTube, publicó videos en los que sostuvo que toda la tragedia era una estafa fabricada por la familia de Kiely para recaudar dinero en GoFundMe. Fue más lejos: afirmó que Kiely, su padre Daniel y su abuelo David Robertson directamente no existían, que eran personajes inventados. Mientras Upchurch acumulaba reproducciones, Daniel Rodni y su esposa Lindsey salían cada día a buscar a su hija y fueron los primeros en llegar cuando la localizaron bajo el agua. En julio de 2023, Daniel presentó una demanda por difamación. Un jurado acaba de fallar: Upchurch deberá pagar 17,5 millones de dólares por el daño emocional y psicológico causado con esos videos. El tribunal lo describió como un aficionado al true crime que usó el duelo ajeno como contenido.
