Metztli tiene 15 años, vive con autismo y no ve a su mamá desde los 6. Su padre, el músico Erick Farjeat, asumió solo cada consulta médica, cada terapia y cada cumpleaños durante casi una década, mientras Sabrina Sabrok construía su carrera de modelo y cantante en Argentina.

En el programa ¡Siéntese Quien Pueda! ella misma lo dijo sin rodeos: “No me interesa ver a mi hija, yo nada más cumplo con lo que me dicta el juez, la pensión y ya”.

Justificó la distancia culpando a su expareja de haber colocado cámaras ocultas durante las visitas, algo que la habría hecho sentir vigilada e incómoda.

También reconoció que con su hija mayor, Dulcinea, tiene la misma falta de vínculo, y defendió que nadie debería quedarse en una relación solo por los hijos.

El problema es que aquí no se trata de quedarse con nadie, sino de una adolescente que crece sin su madre y con una condición que necesita acompañamiento. ¿Pagar la pensión alcanza para llamarse madre?

