Somnia Lab está llevando la IA a otro nivel y ha apostado por la industria del placer.
Están entrenando a Model L, un robot humanoide orientado a la compañía e intimidad y que promete recordar las preferencias del usuario, responder al tacto y mantener una temperatura corporal similar a un humano real.

El proceso de entrenamiento se volvió viral porque es tan simple como incómodo de ver: capturan movimientos humanos mediante sensores, los convierten en datos y luego los transfieren al software del robot. Hasta ahora, la empresa asegura haber registrado 165 acciones diferentes.


Pero la parte más surrealista es que, para enseñarle ciertos gestos y posiciones, especialmente los más picantes, se utilizaron personas reales con trajes de captura de movimiento y efectúan las acciones que después el humanoide deberá imitar.
Así, algo que hasta hace poco parecía reservado para la ciencia ficción está respirando en nuestro oído.
