Mohamed Salah no pudo ocultar la bronca. Egipto quedó fuera del Mundial tras caer 3-2 ante Argentina, y el delantero salió a hablar con la voz cortada por la impotencia.

“No quiero hablar sobre el árbitro porque me meteré en problemas si lo hago. Es triste y frustrante ver que todas las decisiones van en tu contra durante un partido”, dijo el delantero egipcio.

“Todo el mundo vio lo que pasó. No tengo mucho más que añadir”, sentenció la leyenda del Liverpool, que prefirió no profundizar para no tener problemas con la FIFA.
