Víctor Gabriel, defensor del Inter de Porto Alegre, quedó suspendido hasta que Gabriel Pec vuelva a entrenarse tras la fractura en la pierna izquierda que sufrió en una jugada con él.

La sanción tiene un techo de 180 días, es decir, seis meses completos afuera de las canchas, y a eso se le suma un castigo fijo de seis partidos que Víctor Gabriel deberá cumplir sí o sí.

Una condena que depende directamente de la recuperación de otro jugador, algo poco habitual en el fútbol. Todavía queda una carta por jugar: tanto el futbolista como su club pueden apelar el fallo.
Pero por ahora, el mensaje del Tribunal Superior de Justicia Deportiva fue contundente. ¿Justicia deportiva o un precedente peligroso?
