Durante años creyó que su sonrisa podía cerrarle puertas, hasta que terminó siendo parte de lo que la hizo inolvidable.
Aimee Lou Wood, conocida por interpretar a Aimee Gibbs en Sex Education, contó que sufrió bullying durante su adolescencia por su apariencia. Uno de los chicos incluso la llamaba “Bugs Bunny” por sus dientes, algo que terminó alimentando muchas de sus inseguridades.
Tiempo después decidió escribirle y él le respondió que se sentía culpable por lo que había hecho. Aimee describió ese intercambio como una especie de catarsis.

Sus inseguridades también afectaron su relación con el cuerpo. Mientras estudiaba actuación sufrió anorexia y bulimia, y fueron sus propios compañeros quienes la empujaron a buscar ayuda.
Incluso cuando audicionó para Sex Education, pensó que no encajaba con el papel de Aimee porque no se veía como “la chica bonita” de la televisión.
Años después, ganó un BAFTA y convirtió justamente esos rasgos que tanto la hicieron dudar en parte de su identidad.
Lo que durante años usaron para hacerla sentir menos terminó siendo una de las cosas que la hicieron imposible de confundir.
