Alba Parejo pasó años escondiéndose.
Nació en Castelldefels, Barcelona, con un nevus congénito melanocítico gigante, una enfermedad rara no hereditaria que cubre su cuerpo de lunares. Según las fuentes, hablamos de cientos, más de mil.

Desde muy pequeña pasó por más de 30 operaciones, y las burlas y críticas a su imagen golpearon su autoestima hasta el punto de buscar ayuda psicológica. Durante años eligió trajes de baño enteros y pantalones largos para que nadie viera su piel.


Entonces tomó una decisión que lo cambió todo: dejar de taparse. En 2017 usó el hashtag #liberándonos para dar a conocer su nevus, y empezó a lucir bikinis, shorts y mangas cortas sin filtros. Hoy es modelo, influencer y divulgadora de enfermedades raras, con una comunidad de cientos de miles de seguidores en Instagram y TikTok y publicaciones que superan el millón de visitas.

Su condición no tiene cura y aumenta el riesgo de cáncer de piel. Lo que cambió no fue su piel, sino la forma en que decidió habitarla.
