SE CASÓ CON SU PROPIO PADRE Y TUVIERON UN HIJO

Por Alexander López
6 May, 2026

LA DINASTÍA DEL HORROR: EL TRÁGICO FINAL DE LA FAMILIA PLADL

El caso de Katie y Steven Pladl sigue siendo uno de los expedientes más oscuros de la criminología moderna en Estados Unidos. Lo que comenzó como una búsqueda de identidad por parte de una joven de 18 años, terminó en un triple asesinato y suicidio que borró a tres generaciones en un solo día.

De la reunión al romance

En 2016, Katie contactó a sus padres biológicos a través de redes sociales. Se mudó con ellos a Virginia, pero en cuestión de meses, la esposa de Steven descubrió que él y su hija biológica dormían juntos. Tras el divorcio, Steven y Katie se mudaron a Carolina del Norte, donde tuvieron un hijo, Bennett, en 2017.

La caída legal

Fueron arrestados en enero de 2018 bajo cargos de incesto y adulterio. Como parte de su libertad bajo fianza, se les prohibió tener contacto. Katie, presionada por la situación legal y aconsejada por su padre adoptivo, decidió romper la relación con Steven y regresar a Nueva York. Esta fue la sentencia de muerte para todos.

El día de la masacre

El 12 de abril de 2018, Steven Pladl no pudo soportar el abandono. Primero, asfixió al pequeño Bennett (su hijo y nieto a la vez) en su casa de Carolina del Norte. Luego, condujo hasta Connecticut, donde interceptó el auto donde viajaban Katie y su padre adoptivo, Tony Fusco, y los acribilló a ambos con un rifle de asalto. Finalmente, Steven condujo hasta Nueva York y se suicidó dentro de su vehículo.

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