Hay gente que pone alarmas, otra que usa notas pegadas en el espejo. Esta persona fue un poco más allá: se tatuó una L en la muñeca izquierda y una R en la derecha, para nunca más dudar cuál mano es cuál. Según cuenta en su propio post, la confusión le pasaba tan seguido que decidió resolverla de forma permanente, y asegura que “es genial hasta ahora” y que “lo recomienda”.
La foto se volvió viral y de inmediato la cuenta Bean Explains soltó la pregunta que todos pensaban: “¿Y cómo le explicamos a él cuál es cuál?” Porque si ya confundía las manos sin ayuda, un tatuaje minúsculo tampoco parece la solución más infalible del mundo.
En Twitter la comparación no tardó: alguien mostró que hace lo mismo pero con los dedos formando una L en el volante del auto, y otro compartió la clásica técnica de la mano en forma de L que enseñan en la escuela. Al final, todos llegamos al mismo lugar por caminos distintos… algunos solo eligieron el camino con aguja.
