

Ella se ve como una gigante que roza el techo. Él, apenas un enano a su lado. Pero cambian de lugar y el truco se invierte por completo. La habitación no cambió. Ellos tampoco. Todo está en cómo el cuarto fue construido para engañar tu ojo desde un único ángulo.
La ilusión Ames existe desde 1946, y aunque nació como un experimento artístico, también se ha usado en grandes películas como “El Señor de los Anillos”, para el característico tamaño de los hobbits, o en “Willy Wonka y la fábrica de chocolate”.
Aún así, hoy su uso se ha reducido a una ilusión óptica con fines científicos y todos pueden vivir la experiencia en diversos museos alrededor del mundo.


