A sus 29 años, Siarra Marshall-Lutton, de Nashville, Estados Unidos, tomó una decisión que llevaba años meditando: someterse a una cirugía para quitarse los senos porque nunca sintió que formaran parte de la imagen con la que quería vivir.

Cuando despertó de la operación y vio su pecho por primera vez, rompió en llanto, pero no de tristeza.
“Era perfecto. Por fin sentía que mi cuerpo era realmente mío”, recordó según lo que contó a Daily Star.
Sin embargo, compartir esa felicidad en redes sociales tuvo un costo inesperado, el video donde mostraba el resultado de la cirugía se volvió viral y recibió millones de visualizaciones, pero también una enorme ola de críticas, burlas e incluso amenazas dirigidas tanto a ella como al cirujano que realizó el procedimiento.

Lo que más le llamó la atención fue la diferencia de trato.
“Nadie dice nada cuando una mujer decide aumentar sus pechos, pero cuando alguien decide quitárselos, de repente todos tienen una opinión”, afirmó.
La experiencia fue tan dura que durante meses evitó mostrarse en público por miedo a ser reconocida por quienes la insultaban en internet. Con el tiempo, asegura que aprendió a ignorar esos comentarios y hoy dice sentirse completamente en paz con la decisión que tomó.

Además, explicó que el cambio coincidió con otra transformación importante en su vida: dejar atrás el alcohol y las drogas. Según contó, alcanzar la sobriedad le permitió recuperar la confianza para tomar decisiones que llevaba años postergando y comenzar una nueva etapa junto a su pareja.
Hoy utiliza sus redes sociales para hablar sobre autoestima, salud mental y aceptación personal, convencida de que cada persona debería poder tomar decisiones sobre su propio cuerpo sin convertirse en blanco de ataques.

“Si una decisión te da paz y te hace sentir libre, no necesitas la aprobación de nadie”, concluyó.
