La selección de Corea del Sur vive momentos de tensión en pleno Mundial 2026 después de que se filtraran audios de periodistas surcoreanos realizando comentarios despectivos sobre algunos jugadores, especialmente Son Heung-min.

La polémica estalló rápidamente y generó un fuerte malestar dentro del equipo. Como respuesta, la federación surcoreana decidió cancelar algunas conferencias de prensa y restringir el acceso de los medios al plantel.

La medida cambió por completo el ambiente en la concentración, donde la relación entre jugadores y periodistas se volvió mucho más fría y distante.
Lo que parecía una preparación tranquila para los próximos partidos terminó convirtiéndose en un conflicto mediático.
