Sean Connery fue uno de los grandes íconos del cine gracias a su interpretación de James Bond. Sin embargo, detrás de su imagen de galán existían declaraciones que, décadas después, siguen provocando controversia.
En noviembre de 1965, durante una entrevista con Playboy, el actor escocés fue consultado sobre la violencia que su personaje ejercía contra las mujeres.

Su respuesta fue contundente: “No creo que haya nada particularmente malo en golpear a una mujer”.
Connery sostuvo que una bofetada con la mano abierta podía estar justificada si otras alternativas habían fallado y existían advertencias previas.
Incluso afirmó que lo haría si una mujer se comportaba de manera “histérica” u “obstinada” de forma continua.

Lo más sorprendente es que no se retractó. En 1987, durante una entrevista con la periodista Barbara Walters, volvió a ser confrontado por aquellas palabras y aseguró que no había cambiado de opinión.
Las declaraciones adquirieron mayor relevancia cuando su primera esposa, la actriz Diane Cilento, denunció públicamente haber sufrido violencia física durante su matrimonio, acusaciones que Connery negó.
El actor falleció en 2020, a los 90 años, dejando una trayectoria cinematográfica histórica, pero también declaraciones que continúan siendo cuestionadas.
