Treinta personas se plantaron frente al Centro de Detención Federal de Miami este 13 de agosto y empezaron a hacer flexiones de pecho en plena calle. No era un entrenamiento. Era una protesta.

Coreaban “Free Top G” mientras pedían la liberación de Andrew Tate, de 39 años, y su hermano Tristan, de 38, detenidos desde el 18 de julio por una orden de extradición del Reino Unido. Ahí enfrentan 59 cargos autorizados por la Fiscalía de la Corona que incluyen violación, trata de personas y agresión, con siete presuntas víctimas. Su abogado, Joseph McBride, llegó a decir que apelaría directamente a Donald Trump y Marco Rubio si sus clientes no quedaban libres.

El video se hizo viral por razones que nadie en la protesta esperaba. Usuarios en redes bautizaron el momento como las “Olimpiadas Incel”, burlándose del despliegue de fuerza como si fuera una audición para impresionar a sus ídolos tras las rejas. Mientras el gesto se volvía meme, los hermanos seguían adentro: la próxima audiencia quedó fijada para el 27 de agosto.
