Seis bomberos cargaron durante 4 horas y media a una perra exhausta de 100 libras para bajarla sana de la montaña

Por Rodrigo Martínez
14 August, 2026

Sable ya no podía caminar.

Tenía casi 100 libras, el pelaje gris de los años y las patas rendidas a mitad del Golden Eagle Trail, en el bosque estatal de Tiadaghton, Pensilvania. Su dueño, Kevin Matthews, se quedó junto a ella sin poder moverla ni un metro más. A casi dos millas del punto de partida, la única salida era pedir ayuda.

Llegaron seis bomberos voluntarios de la Waterville Volunteer Fire Company. Ninguno dudó. La subieron a una camilla de rescate y la cargaron entre todos por el sendero rocoso durante cuatro horas y media, turnándose el peso, cuidando cada paso para no lastimarla más. La bombera Tiffany Young fue una de las manos que no la soltó.

Cuando por fin llegaron abajo, Sable se reencontró con Kevin. Hoy se recupera en casa, quizás de un esguince en la pata delantera. Nadie les pagó por eso. Solo lo hicieron porque alguien, aunque tuviera cuatro patas, necesitaba volver a casa.

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