Nathalie Ross tiene 55 años, es canadiense, y tiempo atrás estaba haciendo snorkel en aguas poco profundas de Thompson’s Cove, en Turcas y Caicos. Vio un tiburón de unos 1,8 metros y se acercó. Quería una foto.

El animal la mordió en el muslo. Después en una mano. Después en la otra. Una amputación quedó por debajo de la muñeca, la otra a la mitad del antebrazo. Su esposo se metió al agua y se enfrentó al tiburón para sacarla de ahí.

La trasladaron de emergencia al Centro Médico Cheshire Hall y luego la llevaron en avión a Canadá. Las autoridades cerraron esa franja de playa durante dos días. Un segundo de cercanía con un animal salvaje le costó las dos manos.
