La rapera de 33 años Cardi B impactó en la alfombra roja del Museo Metropolitano de Arte con un diseño de encaje negro que desafió las convenciones de la moda.

El atuendo inspirado en la obra modular de Hans Bellmer de 1933 presentaba volúmenes abombados que muchos espectadores asociaron con el aspecto de quistes o tumores. En diversas plataformas, los usuarios debatieron si la estética del vestido recordaba a órganos internos como los intestinos, senos o incluso a los residuos extraídos durante procesos de liposucción.

Pese a las críticas, la artista logró posicionarse como una figura vanguardista que utiliza su imagen para generar conversaciones sobre el arte y la representación del cuerpo humano.
