Rebecca Goodwin pasó más de un mes alimentando a sus dos hijas con seis bolsas de comida. Sopa en lata, arroz precocinado y poco más.
Tenía 28 años, vivía en Mansfield, Derbyshire, y no podía trabajar: con un bebé en casa, no podía pagar quien la cuidara. Tampoco podía pagar la luz ni el gas. Según contó, ni siquiera le alcanzaba para comprar fórmula para la menor. Cada vale le daba comida para cinco días, y cuando pidió el tercero, le hablaron de involucrar a servicios sociales. Estaba además en 15.000 libras de deuda y tenía un historial crediticio malo.

En abril de 2019 abrió una cuenta en OnlyFans, desesperada, sabiendo que era un riesgo. Según relató, ganó 1.600 libras en solo 10 días. Después pasó a unas 10.000 al mes y hoy afirma que factura entre 60.000 y 100.000. Dice que pagó al contado una casa de cuatro habitaciones de 230.000 libras y un Porsche de 45.000. Trabaja desde casa, cuando quiere. Su hija mayor sabe a qué se dedica, y a ella no le molesta.

Además lanzó una iniciativa comprando propiedades al contado (sin hipotecas) para alquilarlas a precios muy por debajo del mercado a familias de bajos recursos y personas derivadas de servicios de alojamiento temporal o bancos de alimentos. “No lo hago solo por dinero, sino para ofrecer un techo a quienes hoy están en la situación donde yo alguna vez estuve”.

