
Milan tiene 13 años y Sasha 11. Y casi cuatro años después del acuerdo que les permitió mudarse a Miami con su madre, sus padres volvieron a verse las caras en la Ciutat de la Justícia de Barcelona.
Fue el martes 6 de octubre. Las negociaciones entre las partes no habían llegado a un acuerdo, así que Shakira y Gerard Piqué comparecieron en persona ante el juzgado de familia para revisar el régimen de visitas.


Horas después, el equipo legal de la cantante difundió un comunicado: “La solicitud no pretende reducir el tiempo que los niños compartan con su padre”. Lo que ella plantea es otra cosa: que en las vacaciones de pocos días sea Piqué quien viaje a Miami, para que los niños no tengan que hacer viajes transatlánticos de corta estancia ni lidiar con el desajuste horario.
Según el comunicado, así conservarían su rutina escolar, social y familiar. Y desde el punto de vista adulto, es lo más justo, porque tal como lo dijo ella: que el esfuerzo no sea solo de los niños.

