Chocó todavía tenía el polvo del terremoto encima cuando Shakira caminó por sus calles.

Era el 10 de agosto cuando la tierra tembló en esta región de Colombia y se llevó consigo aulas, pupitres y la rutina de miles de niños. La cantante recorrió los establecimientos educativos afectados y se detuvo en la Universidad Tecnológica del Chocó, en Quibdó, un lugar que ella misma describió como “absolutamente desolador”. Ahí decidió que la reconstrucción llevaría su nombre puesto encima.

Anunció un millón de dólares para levantar de nuevo las escuelas, la mitad aportada por Global Citizen y la otra mitad por Live Nation. Junto al filántropo Howard Buffett y su Fundación Pies Descalzos se propuso construir 10 escuelas nuevas, y lanzó un llamado a Canadá, Japón y Reino Unido para que se sumen. También alertó sobre algo silencioso: sin conectividad, muchos niños de la región ni siquiera pueden tomar clases desde casa. “No vamos a parar hasta que cada niño regrese a la escuela”, prometió.

