En junio de 2020, Shane Goldsby, de 26 años, mató a Robert Munger, de 70, su compañero de celda en un centro penitenciario del estado de Washington.

Goldsby creía que Munger era el hombre que había violado a su hermana menor. Munger había sido condenado a 43 años por delitos contra menores y posesión de pornografía infantil; ambos estaban presos en la misma institución cuando ocurrió el homicidio.

Por matar a su compañero, Goldsby recibió 25 años adicionales de prisión. Así, el crimen cometido dentro del penal terminó con otra condena para Goldsby: 25 años más tras las rejas.

