Ozzy se despertó en plena madrugada y le pidió algo muy simple a Sharon: que lo besara dos veces. Ella lo hizo.
Después llegó la segunda petición: “Abrázame, abrázame fuerte”. Ella también lo abrazó. Así lo contó Sharon Osbourne en una entrevista con la BBC, casi quince meses después de la muerte del cantante.

Lo que vino después fue un grito. Según su relato, de madrugada alguien entró corriendo al cuarto y le dijo “Baja ahora”. Ella bajó corriendo, y ahí terminó todo. Ozzy murió de un infarto el 22 de julio de 2025, a los 76 años, en la casa familiar de Buckinghamshire.
Habían pasado apenas 17 días desde su concierto de despedida en Birmingham, su ciudad natal. Sharon dice que él “flotaba” esos días, feliz leyendo las reseñas, y que hasta hablaba de volver de gira.
Hoy ella visita su tumba cada día y lo ve desde su ventana. Cuando le preguntaron de qué habla con él, se llevó un dedo a los labios.

