Las imágenes no tardaron en incendiar las redes. La esposa de Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, saludó a una mujer entre el público y acto seguido se limpió la mano — un gesto que quedó grabado y que miles interpretaron como una señal de desprecio. 😤
Para muchos, el mensaje fue claro: “Nadie que aspire a representar a un pueblo puede darse el lujo de ese gesto; es lo más humillante que puedes hacerle a alguien”. Pero otra parte de los usuarios frenó el tren: “La están condenando por un segundo de video sin saber qué pasó antes ni después — eso tampoco es justo”.

¿Fue un acto de desdén real o una imagen sacada de contexto? ¿Tú qué crees?
