Lamine Yamal ya carga con el peso de ser la nueva joya del Barcelona. Pero encontró una forma muy suya de protegerse del ruido: simplemente no mirar.

“¿Cómo lidio con las críticas? En Instagram no leo nada. Apenas veo nada”, confesó el joven extremo español. Su filtro es quirúrgico: solo se permite entrar a Twitter cuando sabe que jugó bien. Si el partido no fue el esperado, ni se acerca a la app. Prensa, titulares, nada de eso pasa su radar.

En una era donde cualquier futbolista puede hundirse leyendo comentarios a las 2 de la mañana, Yamal ya aprendió algo que a muchos veteranos les cuesta toda una carrera entender: la mente se cuida como se cuida una pierna. 🧠⚽
