Margaret lleva 15 años casada con Peter y en todo ese tiempo no han vuelto a compartir casa. Ella vive sola en su piso de Londres; él sigue en la casa familiar de Brisbane, en Australia, se ven en persona una vez al año o cada 18 meses.


Aun así, ella asegura que su matrimonio está más vivo que nunca. Contó al programa Woman’s Hour, de la BBC, que ha hecho nuevos amigos y que vivir sola en Londres ha sido una experiencia maravillosa.

No lo vende como un cuento perfecto: admite que la desventaja es la falta de compañía y que a Peter no se le da bien socializar solo.


Es lo que se conoce como pareja LAT, siglas de Living Apart Together, “vivir aparte juntos”.
Según cifras oficiales citadas por la BBC, apenas el 3% de las personas casadas o en unión civil vive separada.

Una experta de Relate, servicio británico de asesoría para parejas, dice que el acuerdo no es para todos, pero que puede ofrecer espacio y “un lugar al que regresar”.
Para unos, esto es libertad y la forma más sana de cuidar el amor. Para otros, es una pareja que dejó de serlo en todo menos en el papel.
¿Se puede estar casado de verdad sin compartir la vida diaria?
