Por un lado están las mamás que juran que el Baby-Led Weaning (BLW) les cambió la forma de alimentar a sus bebés. Este método consiste en ofrecer alimentos sólidos en trozos desde el inicio de la alimentación complementaria, permitiendo que el bebé los tome con sus propias manos y coma a su propio ritmo, en lugar de recibir papillas con cuchara. Por el otro, están quienes sienten que cada publicación sobre el tema es un juicio silencioso a su manera de criar y alimentar a sus hijos.

La ciencia dice algo distinto a ambos bandos. El BLW no mejora el apetito ni garantiza que el bebé coma más vegetales, aunque sí puede ofrecer más variedad. Y cuando se hace bien, es tan seguro como la alimentación tradicional. Ni más, ni menos.

Entonces, ¿por qué convertirlo en un examen de maternidad? ¿Tú qué método usaste y por qué?

