Su hija mayor tenía un plan: que papá le comprara un coche para llevar a la escuela a ella y a su hermana.
El argumento parecía imbatible: “Eres Carlos Tévez. ¿Cómo puedes no comprarle un coche a tu hija?”. Dinero había de sobra. Pero la respuesta del Apache fue otra.

“Si quieres un coche, ahorra tu dinero y cómpralo tú misma”. Tévez contó que no le importaría que ella terminara trabajando en McDonald’s si eso le enseñaba lo que se siente ganarse algo con las propias manos.

Él lo sabe bien. No tuvo su primer coche hasta los 21 años, y antes de eso ya había trabajado lo suficiente como para comprarle una casa a su padre.
“Es duro, pero tiene que aprenderlo”, reconoció.
El dinero puede darle comodidad a un hijo. Pero a veces, lo más grande que un padre puede regalarle es la experiencia de ganarse lo suyo.
