Una frase le bastó a RoRo Bueno para incendiar las redes: sus papás le enseñaron que si te invitan a comer, lo correcto es elegir lo más barato del menú.
No se sabe con certeza si la cita es realmente suya, pero eso no impidió que se volviera tema obligado de conversación. La influencer defendía una idea puntual: la discreción como forma de respeto hacia quien invita, casi una regla de buenos modales heredada en casa.
Las posturas no tardaron en chocar. Un grupo asegura que es simple sentido común, una manera de no abusar de la generosidad ajena. Otro responde con la misma contundencia: invitar es invitar, y poner condiciones sobre qué se puede pedir suena más a exceso de reglas que a educación real. Tú, ¿de qué lado te paras en esta discusión?
