Cindy Mathis estaba limpiando el maletero de su coche cuando encontró un montón de cartas.

Eran un regalo de cumpleaños que su hija Macy, de 16 años, le había hecho a principios de año y que Cindy había guardado. Macy había muerto el 25 de noviembre de 2016, cinco días después de un accidente automovilístico junto a su novio en Tifton, Georgia. Habían pasado apenas unas semanas.

Cada carta tenía una instrucción en el sobre. Una decía «Ábrela cuando me extrañes»: «Siento que me extrañes. Probablemente yo también te echo de menos. Siempre te querré, mami». Otra, para las noches de insomnio, la invitaba a meterse en su cama: «Volveré a ser tu pequeña para que encuentres consuelo y puedas dormir».

Entre las cosas de Macy había además una nota de su novio, Adam Sattler, que también murió en el accidente: «Tengo muchas ganas de pasar el resto de mi vida contigo». Cindy compartió todo en línea. Dice que esas palabras le dieron el consuelo que llevaba semanas buscando.

