Un patrón textil puede ser suficiente para que un algoritmo deje de reconocerte como persona.
Eso es lo que probó Simon Weckert con “Digital Camouflage”, una camiseta creada tras el despliegue de cámaras con IA en Kottbusser Tor, Berlín, en agosto pasado. La prenda usa un método llamado TC-EGA para generar un diseño adversarial: mientras a cualquiera le resulta visible, el software de detección de objetos etiqueta a todos los que caminan alrededor con la clásica caja verde de “persona”… menos a quien la lleva puesta.
La pregunta que deja Weckert es incómoda: si una tela puede desactivar un sistema de reconocimiento, ¿cuánta confianza merece esa tecnología cuando se usa para vigilar espacios públicos?
Hoy es un experimento artístico documentado en Netzpolitik y Dezeen, pero mañana esa misma vulnerabilidad podría ser una herramienta buscada por quienes justamente necesitan no ser identificados por las autoridades.
