Alexis tiene 21 años y vive en Esperanza, Santa Fe.
El 14 de agosto se cayó de la moto y se fracturó el fémur en tres partes. Pasó casi 20 días internado en el Hospital José María Cullen hasta que los médicos le colocaron un clavo y le dieron el alta. Salió en silla de ruedas, acompañado de un amigo, a esperar un taxi justo en la puerta de la guardia.


Ahí, un patrullero que maniobraba para dejarle paso a una ambulancia perdió el control y los embistió a los dos, lanzándolos contra las rejas del ingreso. El golpe rompió el clavo que le habían puesto días antes: tuvo que volver directo al quirófano, la sexta cirugía de su vida. Antes de la moto, Alexis ya había sobrevivido a una caída desde un tercer piso trabajando de albañil, con lesiones en el codo, piezas dentales perdidas y una herida en la cabeza. Con esa colección de accidentes a cuestas, resumió todo en una frase que se volvió viral: “Ya no me quedan más vidas”.


