Leah Stewart pensó en una sola persona mientras luchaba por sobrevivir al ataque de un tiburón: su pequeña hija August. 💔
El 13 de junio, la australiana nadaba en Coogee Beach, Sídney, cuando fue atacada por un gran tiburón blanco. Las heridas fueron devastadoras: perdió el brazo izquierdo por debajo del codo, sufrió graves lesiones en una pierna y pasó diez días en coma inducido.

Más de tres meses después, cuando avanzaba en su recuperación, recibió otro golpe. El segundo injerto de piel realizado en su pierna falló y la herida continúa abierta. “Estoy bastante devastada”, confesó al compartir la noticia.

A pesar del nuevo obstáculo, Leah continúa con su recuperación, aferrada a la misma razón que recordó durante el ataque: volver a casa y seguir viendo crecer a su hija. 💙
