Brasil 2014: Son Heung-Min posa para su foto del Mundial con una sonrisa tan grande que hasta el fotógrafo debió haberse sentido bien ese día. 😁 Todo felicidad, todo ilusión, todo brillo en los dientes.

Rusia 2018: sonrisa más medida. Qatar 2022: gesto cordial, nada más. Mundial 2026: cara de quien lleva tres horas esperando en el banco del médico. La progresión es tan sistemática que parece editada, pero no — es la evolución natural de un hombre que ha visto demasiado fútbol, demasiadas eliminaciones y quizás demasiadas preguntas de periodistas. 😅

Lo mejor llegó cuando los usuarios de redes notaron que el arco de Son es exactamente el mismo que el del protagonista de “El Juego del Calamar”: primera temporada con sonrisa, segunda temporada con cara de sentencia de muerte.

