Melo Imai tenía 18 años y llegaba a Turín 2006 como favorita al oro. 🏂

Había ganado el Mundial de half-pipe un año antes, entrenaba desde los 7 con su padre como técnico, hasta 18 horas diarias. Pero en la competición olímpica sufrió una caída tan fuerte que quedó inconsciente y terminó en un hospital, última en la clasificación. La presión y la depresión hicieron el resto: abandonó el snowboard, trabajó como anfitriona en bares y, años más tarde, entró a la industria del cine para adultos en Japón.

Nadie esperaba lo que vino después. En marzo de 2017, con apenas cuatro días de entrenamiento, Melo volvió a una competencia y se colgó el oro en el Campeonato de Japón de Snowboard en Gifu, con 90.75 puntos. Intentó clasificar para PyeongChang 2018 y no lo logró, pero ya había ganado algo más grande que una medalla: la posibilidad de volver a empezar. 💪
