Luciano diseñaba sandalias en Argentina cuando a alguien del equipo se le ocurrió una idea descabellada: hacerle llegar un par a Messi. El camino fue tortuoso — “se acordaba que conocía al hermano de un amigo de la tía de De Paul”, contaron entre risas — pero el mediocampista sirvió de puente y las ojotas llegaron a destino.
Lo que nadie imaginaba fue la respuesta. El 6 de diciembre de 2021, Luciano vio aparecer en su Instagram un mensaje que empezaba así: “Hola, Luciano ¿Todo bien? Soy Leo”. El mejor jugador del mundo no solo agradeció el regalo — elogió la caja, elogió las sandalias — sino que pidió más pares para toda la familia: talla 33, 29 y 26 para sus hijos, la 35 para Antonela, y las 42/43 para él.

El mensaje se viralizó días después de que Messi levantara la Copa del Mundo en Qatar 2022, y el pequeño emprendimiento argentino se convirtió de golpe en el más famoso del país. A veces, el gesto más simple de la persona más grande del mundo es todo lo que hace falta.
