Steve Greig, contador de Denver, no sabía cómo seguir después de que un auto atropellara a Wolfgang, su chihuahua de toda la vida, en 2012. El dolor era tan grande que necesitaba convertirlo en algo bueno.

Fue a un refugio y pidió al animal más viejo y menos deseado que tuvieran. Se llevó a Eeyore, un chihuahua de 14 años con soplo cardíaco y las rodillas destruidas. Bastó ver la paz en sus ojos para que Steve prometiera algo: cada vez que uno de sus rescates partiera, adoptaría a otro animal senior que nadie más quisiera.

Hoy, una década después, ya lleva casi 40 rescates y más de un millón de personas siguen su historia en Instagram (@wolfgang2242). Se despierta a las 5 de la mañana para cocinarles comida especial a 11 perros ancianos con enfermedades graves, además de una cerda gigante llamada Bikini, gallinas, patos y un gato. Todos con camas hechas a medida para sus cuerpos cansados. 🐶💛

