Stephen McCullagh, un creador de contenido irlandés de 36 años, fue condenado a cadena perpetua con un cumplimiento mínimo de 31 años por el crimen de su novia Natalie McNally, quien se encontraba embarazada de 15 semanas cuando fue asesinada en su domicilio de Lurgan, Irlanda del Norte, en diciembre de 2022, y uno de los aspectos que más influyeron en la severidad de la sentencia fue su intento de fabricar una coartada digital utilizando un falso directo de Grand Theft Auto para hacer creer que se encontraba retransmitiendo desde su casa en el momento del crimen.

El tribunal de la Corona de Belfast, que ya había declarado culpable a McCullagh por unanimidad en marzo tras un juicio de cinco semanas, escuchó cómo el streamer preparó minuciosamente cada paso para intentar ocultar su responsabilidad, y el juez describió los hechos como un crimen “brutal y sin sentido”, destacando que la preparación de un falso directo para YouTube centrado en GTA demostraba un alto grado de premeditación que merecía una de las penas más severas contempladas por la legislación británica.

Con la sentencia ya firme, el caso de Stephen McCullagh queda como uno de los ejemplos más notorios de cómo una coartada construida a través de internet puede acabar siendo desmontada por la investigación policial, aunque también deja la preocupación de que otras personas encuentren formas de construir mentiras más sólidas utilizando este método en el futuro.

