“Nos peleábamos todo el tiempo, pero nos queríamos”, dijo Jacob Hearne al investigador —minutos después de confesar cómo dejó morir a su abuela.
Jacob Hearne tenía 19 años y vivía con su abuela desde los 9 en Mountain View, Missouri. La llamaba su figura materna, su heroína, hasta que comenzó, según él, a ser “una molestia”.
Jacob estaba obsesionado con el internet y quería ganarse la vida como streamer; sin embargo, su abuela Phyllis Schweinel, de 62 años, estaba muy preocupada por su salud física y mental. Quería ayudarlo no solo a encontrar un trabajo y estudiar, sino, lo más importante, tener amigos de carne y hueso.
Una mañana discutieron porque él se había quedado dormido y ella perdió una oportunidad de ganar dinero. Según sus propias palabras, se odiaban en ese momento.

Horas después, un incendio empezó en la casa y se descontroló hasta quedar reducida a cenizas… al igual que la vida de la anciana. Jacob fue encontrado horas después sentado en el patio, completamente descalzo. En primera instancia, aseguró que él había salido a caminar y no tenía idea de lo que habia pasado, pero luego cambió su versión y dijo que su abuela le había pedido terminar con su vida.
Pero era totalmente falso….


Jacob estaba cansado de que su abuela se inmiscuiera en su vida y así que decidió deshacerse de ella a sangre fría. Esperó a que tomara varias pastillas de Xanax y se quedara dormida en su silla; entonces él encendió una chaqueta con la estufa de gas y la dejó detrás de ella. Luego salió de la casa antes de que el fuego lo dejara atrapado.
Las llamas redujeron la casa a cenizas… al igual que la vida de la anciana.
Los bomberos encontraron su cuerpo dentro de la vivienda incendiada esa tarde del 19 de abril de 2022. Hearne fue acusado a 24 años por homicidio en segundo grado.
