Su bebé no paraba de vomitar y perder el cabello, hasta que una cámara oculta reveló la peor de las pesadillas. 😱
En un condominio en Tampa, Florida, Umar Abdullah, su esposa embarazada y, posteriormente, su hija recién nacida, comenzaron a vivir un calvario de salud sin explicación alguna.
Dolores de cabeza peores que una migraña, náuseas recurrentes, letargo extremo y un síntoma que encendió todas las alarmas: su pequeña bebé comenzó a perder el cabello de forma alarmante.
Umar escondió una microcámara dentro de una planta artificial en el pasillo, apuntando directamente a la ranura inferior de su puerta principal y descubrió algo escalofriante.


Su vecino, Xuming Li, un estudiante de doctorado en química, usaba una jeringa para inyectar una mezcla letal de opioides directo a su sala. Pero el motivo por el que Xuming fue peor: estaba molesto por los “ruidos” que generaba la familia de arriba.
“Si no ponía esa cámara, hoy estaríamos muertos”, dice el padre.
Finalmente, las autoridades migratorias procedieron a su deportación a China, dejando una orden de arresto activa.
