Su entonces novio la convenció de tatuarse toda la cara como una calavera y eligió personalmente el diseño. Años después, Alyssa Zebrasky decidió eliminar aquellos tatuajes para dejar atrás una de las etapas más difíciles de su vida

Por Pablo Román
21 October, 2026

La estadounidense contó que atravesaba una relación marcada por la dependencia emocional cuando su pareja le sugirió modificar su rostro.

«Él escogió el diseño del tatuaje. Era una catrina del Día de los Muertos, que cubre toda mi cara», recordó.

La relación duró apenas seis meses. Durante aquella etapa, Alyssa terminó detenida y sus fotografías policiales se hicieron virales.

«Fui humillada en las redes sociales. Todos decían cosas realmente malas sobre mí», confesó.

Tras salir de prisión, recibió tratamiento por sus problemas con las drogas y comenzó a reconstruir su vida.

Sin embargo, los tatuajes seguían recordándole su pasado.

En 2019 inició un proceso de eliminación con láser, mediante sesiones que describió como dolorosas y que se extendieron durante años.

El cambio de su rostro fue notable.

«Me siento orgullosa porque el cambio, la curación y el aprendizaje son posibles», expresó.

Para Alyssa, eliminar los tatuajes no era solamente cambiar su apariencia: también significaba recuperar el control sobre su propia vida.

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