Willian Pacho tenía apenas 18 años cuando salió a la cancha por primera vez como profesional.
No sabía que, horas antes, su madre Glenda Tenorio había muerto de cáncer en Quinindé, Esmeraldas. Su familia decidió no decírselo hasta que terminara el partido: querían que jugara ese debut sin el peso de la peor noticia de su vida.

Ella tenía 51 años. Desde ese día de noviembre de 2019, Pacho lleva el número 51 en cada camiseta que se pone, sin importar el club: Independiente del Valle, Royal Antwerp, PSG.

En 2025 lo llevó puesto cuando levantó la Champions League con el equipo parisino, y se la dedicó a ella. “Esto es para ti”, escribió en una carta íntima donde por fin contó toda la historia.
Un número que nadie en la tribuna entiende del todo, pero que él nunca deja de usar.
