Su familia se moría de hambre, pero a sus 14 años, William usó “basura” para construir un molino de viento que llevó electricidad a su pueblo

Por Carlos Valencia
17 August, 2026

William tenía 14 años cuando el hambre obligó a su familia a sacarlo de la escuela.

En Malawi, en 2001, eso podía significar el final de cualquier sueño. Pero él siguió yendo a la biblioteca de su pueblo, y ahí encontró un libro con la foto de un molino de viento en la portada. No entendía bien el inglés, así que se quedó mirando los diagramas hasta memorizarlos.

Con una bicicleta rota, postes de árboles, tubería de PVC y pura chatarra armó su propio molino. La primera electricidad que su familia vio encendida en la casa salió de ahí. Después construyó uno más grande para bombear agua y regar los cultivos de todo el pueblo.

Los periodistas lo encontraron, habló en TED, terminó estudiando en Dartmouth. Todo empezó con una imagen que casi nadie más se detuvo a mirar dos veces.

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